Greenpeace es un nombre que casi todo el mundo ha oído al menos una vez. Fundada en Canadá en 1971, esta organización no gubernamental está en primera línea en la defensa de nuestro planeta y trabaja para proteger la Tierra y a todos los seres vivos que la habitan.
Es conocida por sus campañas contra la energía nuclear, la deforestación, la contaminación y el calentamiento global, y contra la sobrepesca y la caza comercial de ballenas. También hace campaña contra los organismos modificados genéticamente y trabaja para promover la paz.
Conservar la naturaleza lo más intacta posible y acabar con todo lo que daña a los seres vivos.
Greenpeace trabaja en más de 55 países y tiene su sede en Ámsterdam, en los Países Bajos. Para mantener su independencia, no acepta dinero de gobiernos, empresas ni partidos políticos: su trabajo se financia gracias a quienes la apoyan.
Los fondos que recauda cada año van allí donde la necesidad es más urgente, desde la protección de especies en peligro hasta la lucha contra el cambio climático. Apoyar a Greenpeace es invertir en el futuro de todo el planeta.